Enmarcada en el paisaje privilegiado de Becerril de la Sierra, esta vivienda certificada Passivhaus Classic fusiona diseño bioclimático, confort absoluto y una arquitectura pensada para la vida familiar en constante evolución.
Su envolvente se resuelve mediante una estructura vertical de bloques de hormigón celular que actúa simultáneamente como elemento portante, cerramiento y aislamiento continuo. Esta solución constructiva garantiza una inercia térmica excepcional y una hermeticidad impecable. En el interior, la calidez la aporta una imponente cubierta de madera que dota a los espacios de una espacialidad singular, alcanzando su máxima expresión en el salón de doble altura, articulado de forma fluida por una escalera abierta.
La distribución funcional se organiza en dos niveles diferenciados:
Planta Baja: Diseñada para la vida cotidiana y el encuentro, alberga una gran suite principal, un amplio salón-comedor con cocina integrada y un dormitorio de invitados. Este espacio social se extiende de forma natural hacia el exterior a través de un gran porche cubierto, perfecto para disfrutar del entorno en cualquier época del año.
Planta Alta: Pensada para el disfrute independiente de los hijos adolescentes, cuenta con dos dormitorios, un baño completo y acceso directo a una azotea transitable con vistas a la sierra.
Gracias a la máxima exigencia del estándar Passivhaus, el consumo en calefacción durante el invierno es prácticamente nulo. Además, adaptándose a las exigencias climáticas de la zona y a las cada vez más prolongadas olas de calor estivales, la vivienda incorpora paneles refrescantes en techos y paredes. Conectados a un sistema de aerotermia de alta eficiencia, estos paneles permiten cubrir con un coste energético mínimo cualquier necesidad puntual tanto de frío como de calor, garantizando un ambiente saludable y un bienestar térmico ininterrumpido durante todo el año.
Características destacadas:
Hermeticidad al aire excepcional: Se minimizan las filtraciones de aire, garantizando un confort interior óptimo y un control preciso de la temperatura y la humedad.
Ausencia de puentes térmicos: La construcción se ha diseñado cuidadosamente para eliminar cualquier punto débil que pueda provocar pérdidas de calor.
Aislamiento térmico de alto rendimiento: Se han empleado materiales aislantes de última generación para garantizar un confort térmico durante todo el año, independientemente de las condiciones climáticas externas.
Recuperador de calor: Un sistema de ventilación con recuperación de calor aprovecha el aire caliente del interior para precalentar el aire fresco que ingresa a la vivienda, reduciendo significativamente el consumo energético.
Ventanas de altas prestaciones: Las ventanas incorporan vidrios triples con tratamientos especiales para optimizar el aislamiento térmico y acústico, además de contar con protecciones solares externas para controlar la entrada de luz solar.
Limitación del consumo de energía primaria renovable: La vivienda está diseñada para minimizar el consumo de energía proveniente de fuentes no renovables, priorizando el uso de energías limpias y renovables: aerotermia de alta eficiencia.