CASA BIOCLIMÁTICA

Casa Quercus, El Boalo

Casa Quercus: Asequible y sostenible

Casa Quercus se encuentra en El Boalo, en la Sierra de Guadarrama, en un entorno privilegiado. Se concibe como una casa bioclimática de bajo coste, que cumpla las prestaciones y niveles eficiencia energética Passivhaus.

Ajustada a una única planta de 100m2 construidos con una forma compacta y rectangular, el interior suma 83m2 útiles organizados alrededor de un núcleo central. Salón, comedor y cocina constituyen el corazón de la vivienda alrededor del cual orbitan dos dormitorios, dos baños y un despacho. La cubierta de madera a dos aguas queda vista, aportando calidez. En el recibidor, el armario ropero es además cuarto de instalaciones, ubicándose en él la aerotermia, cuadro eléctrico, y colector de suelo radiante. Sobre los baños se ubican dos altillos de madera. No hay espacios sobredimensionados ni zonas o recorridos sin uso permanente.

Se minimizan las aperturas a norte para limitar pérdidas de energía, y se abre a sur con cuatro grandes ventanales que bañan el espacio con calor y luz a lo largo del día. Estos ventanales conectan casa y jardín, como una habitación exterior protegida por un gran roble. El jardín se extiende a su vez hacia la finca rústica colindante, generando una sensación de amplitud y conexión con la naturaleza.

Nada sobra en Casa Quercus, pero a su vez ofrece todo para una vida cómoda y plena, respetuosa con el medio y conectada con el entorno natural.

Estrategias bioclimáticas:

-Factor de forma mínimo.

-Apertura de fachadas a sur con protecciones solares económicas (persianas alicantinas de madera).

-Envolvente con óptimas prestaciones térmicas y continuo sin puentes térmicos (25+5cm de aislamiento en fachadas y 20cm en cubierta)

Estrategias para reducir la huella de carbono:

-Superficies ajustadas minimizando el uso de materiales

-Hormigón celular como estructura vertical, cerramiento y aislamiento.

-Madera en estructura de cubierta

Como sistema constructivo se elige el bloque hormigón celular de 25cm de espesor que sirve a la vez como estructura, cerramiento y aislamiento térmico, alcanzando así los requerimientos de eficiencia energética de la envolvente mediante la única incorporación de 5 cms de sate neopor por el exterior.

Por el interior se realiza un enlucido del bloque que sirve como hermeticidad y acabado, alcanzándose asi un espesor de fachada mínimo de 31 cm con la máxima eficiencia energética.

La ventilación con recuperación de calor se realiza de forma descentralizada mediante sistema SR700 de Renair.